Es increíble cómo nos brota el nacionalismo cuando un chilenito de esos que pasan desapercibidos en el mall, triunfa en el extranjero. Aunque dure poco. Todos los que leímos las noticias durante esta semana y nos encontramos con que la periodista chilena Andrea Elliot ganó el Premio Pulitzer de periodismo en la categoría mejor reportaje; nos sentimos orgullosos de ser chilenos. ¿Acaso ud. no?Quizás algunos no conocían el galardón, y menos a la protagonista, pero definitivamente sentimos algún grado de satisfacción. Lo increíble es que cada una de esas crónicas que informaban sobre el orgullo nacional, tropezaron con el toque rosa, que le dio aliño a la noticia.
Así es, porque a pesar de dar los datos biográficos de Elliot como que: creció en Washington, estudió en la Universidad Católica, la Universidad de Chile, la Universidad de Ángeles (EE.UU.)Columbia (EE.UU.) y que trabaja en el prestigioso diario “The New York Times”, dónde escribió el reportaje "Un imán en América" con el cuál gano la distinción, la prensa no pudo desaprovechar la oportunidad de farandulizar la noticia.
¿Qué le pasa a los medios nacionales? La respuesta es clara. Era muy importante el Pulitzer, pero también era muy importante que Andrea Elliot fue por cinco años pareja del actual ministro de Hacienda, Andrés Velasco, con el que veraneaba en Cachagua, que fue modelo durante el 1995 y 96 en la agencia nacional “Superestudio” y que fue el rostro de una campaña publicitaria de una marca de café.
Lo más probable es que por un tiempo hablemos del tema, de lo mucho que pueden lograr los compatriotas en el extranjero, y también es seguro que nos acordaremos del nombre Andrea Elliot por un buen lapso. Pero también es posible que será otra presa para los programas de farándula y que si se llega a equivocar, ya no nos sentiremos orgullosos de nuestro primer Pulitzer.


No hay comentarios:
Publicar un comentario